Los colchones tradicionales son hechos mayormente de espuma de poliuretano (también conocida como «espuma de memoria», «espuma de soja», «espuma a base de plantas», etc.). Este material libera químicos gaseosos llamados compuestos orgánicos volátiles (COV), entre ellos, tolueno, formaldehído, benceno, entre muchos otros. «Se ha demostrado que la exposición a estas sustancias causa efectos adversos para la salud, como irritación de los pulmones, los ojos y las membranas mucosas, efectos sobre el sistema nervioso central y cáncer» . www.epa.gov .
Como si esto fuese poco, ya que la espuma de poliuretano es altamente inflamable algunos fabricantes la cubren con retardantes de llama, o también conocidos como ignífugos, con el fin de retardar la llama en caso de incendio.

Los químicos ignífugos han dado mucho que hablar desde su aparición en
los años 70’ por sus potenciales efectos sobre la salud. Se los acusa de ser disruptores endocrinos.

Los disruptores endocrinos funcionan de manera especialmente sutil. En primer lugar, pueden resultar peligrosos incluso en dosis muy bajas, puesto que las hormonas que emulan operan también en dosis bajas y dado que los alteradores se potencian entre sí. Por este motivo, la Sociedad Mundial de Endocrinología de Estados Unidos, considera que “no existe umbral de exposición seguro”.

Los disruptores endocrinos SE RELACIONAN CON:
  • Salud reproductiva femenina: pubertad precoz, cáncer de mama, disminución de la fecundidad/fertilidad.
  • Salud reproductiva masculina: malformaciones en genitales de bebés, disminución de la calidad del semen, cáncer de testículo y próstata.
  • Trastornos del metabolismo: obesidad, diabetes.
  • Problemas cardiovasculares.
  • Alteraciones y enfermedades neurológicas: perturbaciones del desarrollo neurológico y alteraciones conductuales, como Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad, Autismo, etc, y enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson.

Los daños a la tiroides se deben a que la estructura de estos compuestos es muy parecida a la de lashormonas tiroideas (HT) lo que permite que “confundan” a las proteínas que se unen a las hormonas.

Aunque para algunos puntos de vista, no existe un riesgo comprobado para la salud de estas sustancias en los colchones, principalmente porque el seguimiento de sus efectos a largo plazo es prácticamente imposible, Heather Stapleton, una química ambiental de la Universidad de Duke, dice que simplemente no hay suficientes datos para determinar si los bajos niveles de estos químicos eventualmente enfermarán a las personas. «Es la dosis la que produce el veneno», dice ella. «Si no están saliendo, tal vez no sea un problema, pero no lo sabemos. Entonces, ¿para qué exponer innecesariamente a nuestros niños a esto?

Actualmente, no se exige que la etiqueta que enumere las sustancias químicas que se utilizan, los fabricantes pueden utilizar cualquier sustancia química, incluso aquellas que todavía no se han probado para determinar si producen efectos secundarios peligrosos.

 

colchones orgánicos natural dream

La etapa prenatal e infantil son especialmente vulnerables: pequeñas reducciones de la cantidad de hormonas tiroideas en esta fase se relacionan con problemas en el desarrollo neuronal de los niños, incluyendo la reducción del coeficiente intelectual, déficits de la concentración y problemas de coordinación motora. Uno de los estudios más amplios realizados hasta la fecha, de la Universidad de Berkeley, muestra que un aumento de 10 veces en la exposición a estos contaminantes durante estas etapas, está asociada a una reducción promedio de 5 puntos en el C.I. de los niños de siete años. Pero el daño también se produce en la edad adulta.

Factores que afectan a los niños

La exposición durante la infancia y niñez a químicos nocivos conduce a un daño más significativo, ya que los niños necesitan menos dosis para ser afectados. ¿Por qué? La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos describe tres factores que pueden contribuir a la vulnerabilidad única de los niños a los efectos nocivos de los productos químicos:

  • Las exposiciones de los niños son mayores libra por libra que las de los adultos
  • Los niños son menos capaces que los adultos de desintoxicar y excretar sustancias químicas
  • Los sistemas de órganos en desarrollo de los niños son más vulnerables al daño de la exposición química.

A pesar de que la industria afirma que estos productos químicos son necesarios y salvan vidas, prácticamente no existe evidencia alguna que sugiera que funcionen como lo anuncian. Por el contrario, generan un humo significativamente mas toxico que el humo mismo. Tampoco, para nuestro punto de vista, existe una regulación acorde a la relevancia del asunto.

Su cuestionamiento ha llegado al punto que muchos de ellos se han ido prohibiendo en diversos países (y reemplazado por otros igual de daninos), incluso en tratados internacionales ratificados en Chile; sin embargo, hasta el día de hoy se continúan empleando estos químicos, con efectos en la salud humana, animal y en la naturaleza. 

… La EPA ha determinado que los lactantes hasta los dos años de edad son, en promedio, diez veces más vulnerables a los productos químicos cancerígenos que los adultos, y por alguna causa cáncer agentes son hasta 65 veces más vulnerables … los niños se acumulan hasta un 50 por ciento de su riesgo de cáncer de por vida en su segundo cumpleaños … muchas sustancias químicas relacionadas con la actividad mutagénica se usan comúnmente en productos de consumo y pueden contribuir a la exposición de los niños a los carcinógenos. EPA cáncer Política destacados riesgos para los niños.

“Debido a que son más pequeños que los adultos y sus cuerpos aún se están desarrollando, los niños enfrentan mayores riesgos por la exposición a químicos tóxicos” dijo el Dr. Jerome Paulson, pediatra de la Universidad George Washington.

«Evite los colchones muy tratados químicamente llenos de espuma de poliuretano … La espuma de poliuretano libera COV, especialmente tolueno … El formaldehído y otros gases COV se asocian con … colchones».

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“La exposición a PBDE durante los períodos prenatal y posnatal puede alterar los dominios de memoria en la adolescencia temprana. Estos hallazgos contribuyen a una gran cantidad de evidencia que respalda la neurotoxicidad del desarrollo de los PBDE y subrayan la necesidad de reducir la exposición entre mujeres embarazadas y niños” Leer más

«Estamos jugando a reemplazar un tóxico por otro. Cuando se encuentra que un químico es nocivo con base en un sinfín de investigaciones y pruebas, la tendencia es reemplazarlo por un químico que sea lo más similar posible. Esto resulta ser lo más fácil. Sin embargo, la historia ha demostrado que los sustitutos pueden ser igualmente dañinos». Arlene Blum en 2015, científica química de la Universidad de California y directora ejecutiva del Green Science Policy Institute